"Una máquina de vender no funcionaba, la otra tampoco y además sí cobraba el dinero. Unas huéspedes explicaron la situación a la mujer de turno y ella no mostraba interés de ayudar, además de que solo hablaba francés, que para un hotel que debe recibir mucho extranjero, es extraño. El otro hombre que me atendi ó primero si fue amable."
"Una máquina de vender no funcionaba, la otra tampoco y además sí cobraba el dinero. Unas huéspedes explicaron la situación a la mujer de turno y ella no mostraba interés de ayudar, además de que solo hablaba francés, que para un hotel que debe recibir mucho extranjero, es extraño. El otro hombre que me atendió primero si fue amable."
Roberto