Este puente de San José quisimos hacer una escapada cerca de Madrid. Elegimos Braojos porque nos pareció un enclave natural hermoso y bien situado no solo para hacer excursiones por el campo con los niños si no también para conocer los pueblos cercanos como Buitrago. Eramos dos parejas, con dos niños y nos alojamos en la casa "Hércules" . La casa dispone de dos plantas, la de abajo tiene una habitación doble, la cocina y el salón mientras la de arriba es una buhardilla diáfana donde había una cama de matrimonio y un cómodo sofa cama donde dormir los niños. En la buhardilla había una ventana cenital desde donde se podían ver las estrellas por las noches, una gozada.
La casa está decorada con un gusto exquisito, es muy cómoda y no le falta detalle. Tiene unas calefacciones distribuidas por toda la casa que hacen que haya una temperatura constante y perfecta. El cuarto de baño es amplio, bonito y muy cómodo. La cocina es pequeña pero tiene prácticamente de todo, sólo le falta un horno para ser completamente perfecta. A pesar de estar al completo todas las casas, y tener vecinos con niños y perros no se oía nada de nada.
El pueblo es pequeño,tranquilo y muy bonito. Tiene dos pequeños bares en los que puedes tomarte el aperitivo, alguna ración, comprar pan, huevos de corral, y alguna cosilla como aceite o sal pero poco más. De todos modos Buitrago está muy cerca y tiene varios supermercados.
Nosotros salimos a correr los dos días y aunque eran recorridos duros por ser montaña mereció la pena por la belleza del paisaje. El primer día subimos al pinar haciendo un recorrido circular de casi 16 km y el segundo hicimos el camino de la dehesa y bajamos al pueblo de Gascones (unos 17 km).
Ha sido un fin de semana perfecto en el que hemos descansado y disfrutado un montón. Recomiendo a todo el que quiera visitar esta zona esta casa rural.