"Nos gustó mucho la ubicación del hotel porque está muy céntrico, pero no el que esté en el tercer y cuarto piso de un edificio, pues lo hace menos privado.
Se escuchaba mucho el ruido de los restaurantes y bares, y no pudimos disfrutar de la terraza porque las palomas se han adueñado de ella y la dejan muy sucia. El aire acondicionado estaba goteando mucho y no se pudo conseguir a la persona de mantenimiento, por lo que la recepcionista Tania que fue sumamente amable, nos cambió a otro cuarto."
"Nos gustó mucho la ubicación del hotel porque está muy céntrico, pero no el que esté en el tercer y cuarto piso de un edificio, pues lo hace menos privado.
Se escuchaba mucho el ruido de los restaurantes y bares, y no pudimos disfrutar de la terraza porque las palomas se han adueñado de ella y la dejan muy sucia. El aire acondicionado estaba goteando mucho y no se pudo conseguir a la persona de mantenimiento, por lo que la recepcionista Tania que fue sumamente amable, nos cambió a otro cuarto."
MARGARITA